Iglesias en el Norte

22 11 2008

En el norte de Chile se encuentran una de las iglesias y centros religiosos más importantes de nuestro país, en donde se pueden expresar los distintos factores de la fe y la religiosidad.

Nuestro país se caracteriza por poseer una fuerte creencia hacia los dioses y distintos santos que se pueden encontrar tanto en el norte, como en el sur, sobre todo en Chiloé. Por lo mismo se han creado un sin fin de iglesias, las cuales poseen una historia única, que las diferencia de las demás existentes.

En esta ocasión el equipo de Reconoce Chile ha querida realizar una selección con las seis iglesias más importante del norte, para que de esta manera podamos conocer más sobre ellas y en nuestros futuros viajes sepamos a dónde dirigirnos queremos practicar nuestra fe o simplemente para turistear:

1.- Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe
Ubicada en el poblado de Ayquina, revive cada año los días 7 y 8 de septiembre para la celebración en honor a la Virgen de Guadalupe, dado que se considerada muy milagrosa. Se encuentra absolutamente rodeada por murallas. Fue construida en piedra estucada de color rojo. En términos generales la fiesta atrae a aproximadamente 12 mil personas y de ella destacan las vestimentas utilizadas por los bailarines debido a sus variados colores y extravagancia.

2.- Iglesia de San Antonio de Barraza
Declarada Monumento Nacional en 1977. Se ubica en San Antonio de Barraza a 3 kms. al norte del cruce con carretera a Ovalle. Esta iglesia fue fundada en 1680 y fue construida entre 1692 y 1700, en tierras del capitán Antonio de Barraza.
Su estructura es de muros de adobe de 1 mt. de ancho, con cimientos de piedra madera en la torre, en la armadura de techumbre, en pisos y cielo. En la cubierta, el fierro galvanizado ha reemplazado a la teja. Su alojamiento es modesto, con púlpito y retablo de madera.

3.- Iglesia de Andacollo
Declarada Monumento Nacional en 1981. Ubicada en la Plaza de Andacollo. Fundada en 1893. De estilo neoclásico italiano, con 5 naves interiores y crucero coronado.
Está hecha en pino oregón, con paredes rellenas de adobillo y cubiertas de láminas de fierro galvanizadas. Tiene capacidad para 10.000 personas. Aquí se dan cita las procesiones y grupos danzantes para saludar a la Virgen del Rosario dos veces al año, en octubre y en diciembre.

4.- Iglesia de Guacayán
Declarada Monumento Nacional en 1977. Ubicada en Guayacán, Bahía de la Herradura. Perteneció a la familia Urmeneta asentada en el pueblo de Guayacán en el siglo XIX. Su estructura enteramente metálica fue erigida en 1889 por una empresa belga.
Hasta fines del siglo XIX esta iglesia era el centro urbano del poblado que trabajaba en torno a la fundición de cobre, perteneciente a la familia Urmeneta Errázuriz. Esta fundición ya no existe y su iglesia, ahora capilla constituye un testimonio del tipo de arquitectura metálica en Chile.

5.- Iglesia y Campanario de San Lucas
Para acceder a ella, se ingresa por una torre campanario. La iglesia está rodeada por una muralla en dos niveles. Su construcción fue anterior a 1641, para lo cual se utilizó piedra canteada, la que luego fue pegada y revocada con barro sobre tablas de cactus. Fue declarada Monumento Nacional en 1951.

6.- Catedral de la Serena
Declarada Monumento Nacional en 1981. Se ubica en Plaza de Armas, esquina nororiente, con calle Cordovez. Se erige el primer templo para la fundación de la Serena (1544).
Después de varios daños se construye la actual iglesia encargándose el proyecto al arquitecto francés, Juan Herbage hacia 1844. La estructura es de muros de piedra caliza tallada de Peñuelas en sillares y mortero de cal; cimientos de piedra sin cantear.

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Cerros, dunas, aguas cálidas en un solo lugar

1 11 2008

José Miguel Portilla, uno de los miembros de Reconoce Chile, relata la experiencia de haber llegado hasta el Parque Nacional Llanos de Challes. Caminatas por el desierto, vida natural, guanacos, aguas transparentes, envuelven este relato.

El verano del 2007 fue la primera vez que llegó a este lugar. Recomendado por una amiga, José llegó a los Llanos junto a Rafael Sanhueza, compañero del colegio. “El viaje fue increíble. En ese momento lo único que quería era llegar hasta los el camping. Pero ahora que lo pienso, fue una experiencia inolvidable que quizás nunca más la vuelva a repetir”.

El Porti, como conocen a José Miguel, pasó esa noche caminando por un pequeño camino que era iluminado sólo por la luna, la cual duraría pocas horas. Sin más alternativa tuvieron que armar la carpa en medio del desierto y aventurarse a pasar la noche en la intemperie.

Llanos de Challes

Llanos de Challes

El Parque Nacional Llanos de Challes se encuentra ubicado en el sector costero de Región de Atacama, en la provincia y comuna de Huasco. Para acceder al lugar existen dos vías alternativas, la principal tiene su origen en el km. 668 de la ruta 5 Norte, aproximadamente 17 km. al norte de Vallenar, siguiendo por el camino secundario C-440 que pasa por el mineral de Los Colorados y la localidad de Canto de Agua hasta llegar a Carrizal Bajo. La otra vía de acceso es el camino C-470 que une por la costa las localidades de Huasco Bajo y Carrizal Bajo, según informan los sitios de turismo de la Región de Atacama.

“El Parque Nacional nos recibió con las puertas abiertas, no tuvimos que pagar nada porque sólo deben pagar quienes entran en auto, los demás pueden instalar su carpa donde quieran sin ningún problema”. El parque lleva hartos años, pero desde hace casi cuatro años que comenzó a hacerse más popular, sobre todo en los santiaguinos que buscan recorrer el norte de Chile.

La gente que acude a este lugar, va generalmente a descansar y a pasar un momento grato con los amigos y la familia, desconectada de los tradicionales balnearios populares que existen a lo largo del país. En este lugar no hay electricidad, por lo que las fogatas abundan entre los jóvenes y las familias, para dar la bienvenida a las demás personas que quieren pertenecer a ese momento.

Llanos de Challes no tiene árboles en donde uno se pueda refugiar del sol, pero tiene una de las aguas más ricas que hay en Chile, de arena blanca y fina, con agua tibias y cristalinas. Por lo que ya saben donde encontrar aquel refugio del que hablábamos. Sin embargo, existen muchísimos paseos y excursiones que se pueden hacer, en los cuales se pueden encontrar geoglifos, guanacos, llamas, cactus y un gran variedad de flora y fauna.

No hay primera sin segunda
Como si fuera poco, José decidió volver el invierno del 2008. “Realmente no quedé satisfecho y quería seguir conociendo ese lugar, más encima en otro momento distinto, con otras temperaturas y climas más acogedores, sobre todo en un invierno lluvioso y frío.
“Fue una experiencia completamente distinta: Había menos gente, estaba más tranquilos y nos pudimos conocer entre todos”. El Parque Nacional Llanos de Challes es bastante conocido por sus playas y la gran mayoría de las personas llega hasta allá para surfear en las playas aledañas que hay en Carrizal Bajo y en Huasco.

La vida es tranquila, no hay autos, ni electricidad. Si quieres comprar cosas para comer o beber debes viajar al menos 30 Km., porque no existe ningún almacén que ofrezca algún producto. Todo esto, aunque parezca paradójico, sobre todo en esta época, hace que este lugar sea mágico y muy atractivo para la gente que quiera alejarse de Santiago y de las ciudades pobladas.

“Este lugar es fantástico y ojala se mantenga así para siempre. En Chile hacen falta estos sitios para liberarse, relajarse y pensar. Son paisajes fabulosos que enriquecen a las personas interiormente, cargándolas de energía para volver a la capital en algún momento”, finaliza José Miguel Portilla.





El Desierto Florido

25 10 2008

El desierto chileno es conocido en todo el mundo, por ser el más árido que se ha encontrado. Pero lo que nadie sospecha es que después de cada lluvia que se produce en esta zona de la Región de Atacama, florecen desde debajo de la tierra una variedad y cantidad sorprendente de flores y frutos.

Ya en 1831 el naturalista francés Claudio Gay, partió al norte para poder ver el Desierto Florido. Pero fue imposible por la sequía que imperaba ese año. Sólo en el año 1840 lo pudo realizar, pues el desierto había despertado de su letargo e irrumpía con todo su esplendor. Era la maravilla del Desierto Florido que se presentaba en toda su magnitud.
En las últimas dos décadas este fenómeno se ha repetido en los años 1983, 1987, 1991 y finalmente con la histórica precipitación del 12 de julio de 1997, donde el agua caída registró la cifra récord de 96 mm en tan sólo 15 hrs., algo totalmente inusual para el Desierto de Atacama; el paisaje árido se transforma en un espectáculo único y de sorprendente colorido. Inicialmente con un manto de color verde desde el mes de julio y agosto para alcanzar toda esa gama multicolor en el mes de septiembre, donde flores, insectos y otros animales tapizarán grandes extensiones de la Región de Atacama.

Desierto Florido

Desierto Florido

Descubriremos que en parte el Desierto Florido se presenta cuando las lluvias hacen que pequeñas semillas y bulbos, que se han mantenido por años enterrados en el desierto, germinen y crezcan dando vida a plantas de variadas características y hermosas flores multicolores. Asociadas a ellas surgen una gran cantidad de insectos, aves y herpetofauna, generando un muy especial ecosistema, donde todos los elementos de la naturaleza conviven en armonía durante todo el tiempo que las condiciones climáticas lo permiten, volviendo con los meses a una situación de latencia hasta las próximas nuevas lluvias.
Este fenómeno natural ocasional que se manifiesta cuando las lluvias han sido generosas en la región, permite visitar el Desierto Florido apreciando durante más de tres meses los diferentes sectores de las gran diversidad de especies que se presentan.

Se inicia el real Desierto Florido en el límite sur de la Región de Atacama, al sur de Cuesta Pajonales, con flores como Pata de Huanaco, Suspiro de Campo y otros que forman verdaderas alfombras multicolores.
Sin embargo, lo más espectacular se ubica en torno y desde Vallenar hacia el norte, camino a Copiapó, tanto en el área central, zona de travesía, como en la zona costera de Huasco, Carrizal Bajo y Totoral hasta Caldera. Así también sorprende el Parque Nacional Llanos de Challe, al nor-poniente de Vallenar. Creado mediante Decreto Nº 946 de 29/07/94, del Ministerio de Bienes Nacionales y del Ministerio de Minería, como un hábitat de gran biodiversidad tanto en flora y fauna, poseyendo la vegetación numerosos endemismos como la especie Garra de León o Leontochir Ovallei y variadas especies de cactáceas.

Hacia el norte de Vallenar y junto a la carretera, predominan enormes y extensas praderas de flores de color morado, Pata de Guanaco; blancas, Huilli; amarillas, Senecio o Terciopelo; celestes, Suspiro de Campo y amarillas anaranjadas, Añañucas.
En las comunas y por las quebradas que bajan hacia los puertos y caleta de Huasco, Carrizal Bajo y Totoral se encuentran otros bellos jardines de cientos de variedades de Lirios, Añañucas, Terciopelos y Huillis.
Por estos sectores costeros habita la bellísima Garra de León de la familia de las Alstroemerias y, especies cactáceas como el cáctus Copiapoa, de color grisáceo formando cientos de cojinetes de gran variedad de diámetro. No todas las especies florecen simultáneamente, y dependiendo de la época, septiembre, octubre y noviembre, se van desarrollando alternadamente cambiando el colorido a la alfombra de flores.